Soportújar, el pueblo de las brujas en la Alpujarra granadina

Soportújar es un pueblo pintoresco repleto de guiños a las brujas que lo convierten en un reclamo turístico dentro de la Alpujarra granadina.

En Sevilla con los peques buscamos lugares especiales para viajar en familia y que los niños disfruten al máximo. Es el caso de Soportújar, un pueblo de la Alpujarra que es conocido como el pueblo de las brujas en Granada.

Situado a una hora y media de Granada, Soportújar es un pueblo pintoresco repleto de guiños a las brujas que lo convierten en un reclamo turístico dentro de la Alpujarra.

Soportújar es un pueblo pintoresco repleto de guiños a las brujas que lo convierten en un reclamo turístico dentro de la Alpujarra granadina

Desde que se entra en el pueblo las familias pueden sentirse dentro de un mundo de fantasía relacionado con las brujas. La Cueva del Ojo de la Bruja, escondida junto al barranco, es uno de los enclaves más curiosos, muy temido por los niños durante años.

Una vez que se entra en Soportújar encontramos la primera de las brujas que vive en la localidad. Se trata de Baba Yaga, una anciana sobrenatural de ojos azules que habitaba en los bosques rusos y que engañaba a sus víctimas atrayéndolas para comérselas.

Uno de los puntos de interés es el Ayuntamiento en cuya fachada se puede ver una libélula de colores y un reloj. Además, en la plaza de Abastos las familias pueden encontrar la Fuente de las Brujas en la que dos hechiceras están elaborando una pócima. Tras ella, se encuentra el Mirador del Embrujo que cuenta con fantásticas vistas al valle y a poblaciones cercanas como Carataunas o Cáñar.

Otro enclave característico de Soportújar es su Pozo de los Deseos que cuenta con una sorpresa en el fondo preparada para asustar a quienes se acerquen. Junto a el pozo se encuentra una de las calles más estrechas de España, la Zanjilla, con apenas 48 centímetros de ancho.

Otro de los rincones curiosos del pueblo es la Casa de Baba Yaga, cuyos cimientos son las patas de gallinas sobre la que se asienta. En algunas regiones rusas, como en los Urales, se dio una tradición de asentar las casas sobre patas de animales para ahuyentar a las fieras. De ahí de donde proviene la leyenda de que la Casa de Baba Yagá tenía patas de gallina y se camuflaba en el bosque entre raíces y troncos.

En las calles de Soportújar las familias encontrarán un montón de personajes curiosos y aterradores. Dragones, arañas y serpientes se pueden ver a lo largo del paseo por el pueblo. Además, por distintos puntos del pueblo hay elementos relacionados con las brujas y la magia, como pueden ser escobas, calderos y libros de hechizos.

Soportújar bien merece una visita con detenimiento por parte de las familias con peques. Además, supone una oportunidad fantástica para viajar a la Alpujarra granadina y disfrutar de sus paisajes y su gastronomía siempre recomendables. Una escapada que los peques no olvidarán fácilmente. ¿Te animas?

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