Son muchos los mitos que hay en torno al reciclaje que no tienen ningún fundamento. Te los contamos aquí.
El proceso del reciclaje de envases y la gestión de residuos es algo que a veces resulta desconocido para la población. Gente que indaga poco al respecto y en consecuencia suele asumir como ciertos determinados falsos mitos en torno a este hábito tan necesario para preservar el medio ambiente.
No queremos que esto ocurra en nuestra ciudad de Sevilla. Por ello, en este post, desmontamos las falacias más frecuentes en relación al reciclaje de envases.
¿El reciclado tiene alguna repercusión económica directa?
La gestión de residuos genera más de 42.600 puestos de trabajo en España, 9.400 de ellos de forma directa.
¿En los camiones de recogida se separan los residuos?
Algunos camiones tienen un sistema bicompartimental en su interior, lo que hace posible la recolección de diferentes residuos en un mismo camión sin que se mezclen entre ellos.
¿Merece la pena el esfuerzo de reciclar?
Cuesta menos reciclar que fabricar un nuevo producto. Reciclando ahorramos agua, energía y materia prima. Además, reducimos la contaminación que se produce en el proceso de obtención de la materia prima.
¿En la planta de reciclaje se junta todo lo que nosotros separamos?
No, aunque es inevitable que en la recogida de residuos selectiva algunos lleguen a la planta con algunas impurezas. Estas son separadas y eliminadas por métodos manuales y automáticos previos a su tratamiento.
¿La calidad de los productos reciclados es peor?
No. Tanto el vidrio, como el aluminio y muchos plásticos pueden ser reciclados de forma ilimitada sin perder su calidad.
¿No es demasiado laborioso el reciclaje diario de envases?
Reciclar no requiere mucho tiempo. Gracias a ese pequeño gesto estamos ahorrando energía, agua y materia prima. Solo necesitamos una papelera con tres bolsas para cada tipo de residuo o envase.
¿Se causa más contaminación transportando los materiales reciclables por todo el país?
Falso. Se produce la misma contaminación transportando los residuos a los vertederos que a las plantas de reciclado. Además, existen puntos donde se acumulan los materiales reciclados y así transportarlos en grandes cantidades, disminuyendo la contaminación.
En nuestra ciudad de Sevilla, gracias a la labor de Lipasam junto con la colaboración de Ecoembes, separar los envases y depositarlos en el contenedor adecuado es un sencillo gesto que ayuda enormemente a cuidar nuestro entorno más cercano. Recuerda que el contenedor amarillo es para los envases de plástico, latas y briks. Plásticos que no son envases ¡nunca van al amarillo, sino al contenedor de resto! Y los envases de cartón y papel, siempre al contenedor azul.







