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Charcos

Dicen que dejamos de ser niños el día que empezamos a ver los charcos como un obstáculo y no como una oportunidad. Por eso, cuando Pirfita me puso los ojos del gato de 'Shrek' al pasar junto a uno en una acera, la dejé saltar todo lo que quiso. Saltó, se mojó

Invierno y calle

Son días desapacibles. Sopla fuerte el viento, hace frío y vivimos bajo una amenaza constante de lluvia. Utilizando una expresión que me pone cada vez más de los nervios, son días de “sofá, peli, y mantita”. Pero los que tenemos hijos pequeños sabemos que ése es un lujo

Una proposición láctea

En apenas unas semanas volveré a ser madre. De mis amigos de toda la vida, de mi pandilla del pueblo, comparto espera con tres amigas más. Nosotros funcionamos un poco como animales y traemos los niños en camada. Una pequeña broma cariñosa que nos hacemos entre nosotros y que hace que, entre

La vida por estrenar

Tres años de amor, cariño y crianza para que, en el primer día de todos los primeros días que le quedan pasar en un aula, Pirfita haya tomado a una amiguita de la mano y haya entrado en el “cole” sin mirar atrás. Sin un adiós ni un beso ni una pequeña lágrima.

Sincerándonos

En la tele, el papá de Caillou cortaba una cebolla. A este lado, en el salón de casa, Pirfita, me miró y me dijo “¿A que los mayores nunca lloran, mamá?”. A sus dos años y medio, mi propia hija me ponía en bandeja una oportunidad única para iniciar una conversación que puede dilatarse

Jugar sin juguetes

Una tela sobre nuestras cabezas es una cabaña. Eso lo sabe casi cualquier adulto que comparta sus días con un niño y recuerde, aunque sea vagamente, su propia infancia. Así paso yo las tardes, en una cabaña imaginaria construida con una manta entre la lámpara de pie del salón y el respaldo

Mentiras piadosas

Mi única intención aquella mañana era que Pirfita desayunara algo sano. Por eso, antes de despertarla, le metí en la mochila de la guarde un zumo exprimido por mí y un (intento de) bizcocho hecho, también por mi, en el horno. Ocurrió que, cuando la niña despertó, me

Postureo materno

El pasado fin de semana tuvimos en casa a un invitado de excepción: Se trata de un payaso de peluche, llamado Pampito, que es la mascota de la clase de Pirfita. La experiencia consiste en lo siguiente: Cada viernes, sale de la guardería rumbo a su casa uno de los niños con el payaso de marras

Difícil conciliar

Algo nos vendieron mal. De repente, nos soltaron a pelear por igual a hombres y mujeres a la arena de este circo que es el mercado laboral. Nos dieron a todos las mismas armas para la lucha y nos creímos que, por fin, habíamos conseguido la tan ansiada igualdad por la que lucharon muchos hombres y

Cosas que nunca contamos

“Y yo creía saber lo que era dormir poco”. Ésa era la primera frase del mensaje que me mandó un íntimo amigo justo cinco días después del nacimiento de su primer hijo. Sí, amigos, se duerme entre poco y nada. Yo, sin ir más lejos, he estado dos años en los que dormir más de tres horas

Retrocesos

Una o dos veces por semana, comparto mi coche con una chica veinteañera que estudia su segundo año de carrera. Eso quiere decir que echamos una o dos horas de conversación en las que me asomo a un mundo de botellones, Justin Bieber y dinámicas de clase casi desconocidos ya para mi. La semana